
Mi viaje a D.F. tenía un motivo específico: el concierto en teatro de la ciudad de Goran Bregovic, de esto no hay mucho que yo pueda decir, superó mis expectativas a pesar de no haber tocado algunas canciones favoritas. El tipo aunque es divo, sabe apreciar cuando la gente se prende, andaba pasado de copas y fue muy generoso. La gente salió euforica y dado que son en total tres fechas y la primera fué un rotundo exito, todo me hace pensar que sus venidas al país serán frecuentes, ojalá. Totalmente recomendable, nunca pense ver esos zapatos de rosas en vivo. El Teatro de la ciudad es un lugar hermoso. A la gente no le importó y bailaron y bailaron hasta sentir que el piso temblaba. Yo preferí permanecer sentada y apreciar más la ejecución de las rolas. Absolutamente valió la pena.