martes, 14 de octubre de 2008

Yo soy un loco que se dio cuenta que el tiempo es muy poco

Guadalajara Guadalajara, tan sucia, imposible que pase desapercibida por el olfato, un paso, huele a caballos que se orinan, tres pasos más huele a pollos girando en una rosticería, huele a elotes, a tacos, a flores, a smog, pero no solo olfatear, ver, por todos lados flores y plantas hermosas desconocidas por mi, con magnolias enormes, jacarandas cuyas flores caen al suelo y tapizan el pavimento, enredaderas, helechos y plantas que salen en cualquier rincón que aloje un poco de tierra, llámese pared o acera, la vegetación es de lo que me gusta más ver en las ciudades, por otra parte en Guadalajara vi mucho Déco, me encanta, lo qué más disfruté fue ver como los niños se apropian de las fuentes, se quitan la ropa y se "bañan" en calzones, juegan, al menos para mi punto de vista populacho no es una cosa que perjudique la imágen de la ciudad, como en Chihuahua que vigilan demasiado los espacios y no permiten que cobren vida, es solo que los niños solo quieren divertirse y lo consiguen, eso, no tiene precio, no pude asimilar a Guadalajara, es imposible, estuve muy poco tiempo, pero me gustó deslizarme en ella, me gustó estar un domingo en el centro y entrar a una iglesia recordar lo pequeña que soy ante esa arquitectura y sentir lo ajeno que son esos espacios para mi, me gustó estar en la barranca en una fondita donde dos meseras jovenes bonitas y con mucha gracia y un niño gordito de ojos grises verdosos (o verdiosos) te atienden muy amablemente y respirar ahi entre familias enteras comiendo y de algún modo despeñarme como dice Aguilera, despúes ver cómo la gente aprecia las esculturas de Colunga y los niños son fotografíados en esas sillas que aveces fantaseamos que cuando no hay gente (es decir nunca) se levantan a caminar. Y desde luego, Calamaro, su primer concierto en México, me gustó, su expresión corporal, lo encontré simple, disfruté el concierto y lo compartí con un amigo querido, quien contrario mío es medio grupi , jejeje compartí una cerveza con un chamaco de unos diéciseis que me preguntó: ¿cuánto cuesta la chela? 25 le dije riéndome un poco, pues supuse no traía un quinto y aunque lo trajera no le venderían cerveza, traía una camiseta del atlas y su voz aún no era gruesa, luego de un rato, compartí una demis cervezas con él, por maternal chabacana, jeje se que me lo agradeció de corazón. Un fin de semana sin verdecita, en un bar muy chido llamado el primer piso, tocaban unos músicos y cantaba una mujer, excelente, un caballero me invitó mi primer trago de bombay con agua, un mesero con look androide ultra chic me atendió mi segundo trago, tocaban covers pero si había cierta aportación, solo que llega un momento de saturación, daban para más creo yo, en fin, el bar era una cosa como lo que trilladamente llamamos lounge, con un poco de tiffanny's victoriano, jajaja no, nada de eso, solo alucinaciones mías. Estuve el la fonda de la noche pero eso es tema aparte. Debo volver.

1 comentario:

Frank Lozano dijo...

querida chabacana
te aborrezco profundamente por haber ido al recital de calamaro en MI ciudad...
te aborrezco más por haber disfrutado tan poco de MI hermosa ciudad
te aborrezco por haber ido al Primer piso, un buen lugar -solo que se llena mucho- y no haber ido a los bares que te recomendé, más ondosos...
y te aborrezco más porque justo este sábado me regreso definitivamente a gdl y no te pude saludar en vivo
te aborreceré más si no regresas a gdl
abrazo