martes, 23 de septiembre de 2008

Chantilly


Como en un cuento, detrás de una estrecha puerta se esconden muchas cosas, pasillos, habitaciones, otras puertas, en alguno de esos lugares me situaba, no saber de pronto qué hacía ahí, y luego pensar que nadie sabe que estoy aquí, con los zapatos en la mano, aquí mismo podría desaparecer y nadie lo sabría, pero otra presencia me recuerda que el momento es llevadero aunque extraño. Curiosamente no se me ocurrió pensar en yerba, el lugar es como para dormir, para descansar para evadir, no se cuanto permanecí, pero fue poco, pues no recuerdo alguna grieta del techo, además de la oscuridad, ¿qué demonios hacía ahí?, casi lo he olvidado, luego trataré de llegar de nuevo a constatar que existe. Días después encontré una voz y unos ojos a través de una pantalla, compartir un momento en la distancia, hasta dónde han llegado las cosas, como si fueramos santo y blue demon (ash ¡cómo trillamos todo!, es decir, yo), hablar hablar hablar uno allá y otro acá, como sea, skype es la onda. Y encontrar labios y besos inesperados, momentos, Y, ¿cómo sabías si plantearía las preguntas de las respuestas que quisiste darme?. Algo me ha ocurrido últimamente, me ha rodeado gente grata, gente deseable, no debería quejarme tanto. Han sido días de primeras veces, como en un concierto en plaza mayor, alguien me presta un Jíter y me voy a meter a un Johnny's, nunca, lo juro, nunca había entrado a una de esas cabinas, fumar, todo lo posible, salir reteneniendo el humo y pasar junto a policías y paramédicos, me dirijo al concierto y me topo a alguien a quien echarle el humo.




2 comentarios:

odris dijo...

like a rock star................

Cha-ba-ca-na dijo...

jaja que pues...